En Oaxaca existe una antigua tradición en cuanto a la elaboración del mezcal, generaciones enteras de “palenqueros” y muchas más generaciones de campesinos productores del agave. Este es “otro mundo”, pues el campesino tiene que esperar más de ocho años para cosechar el fruto de su trabajo, lo que implica una cultura que marca la vida con “otros tiempos”.
Y aunque existen productores de mezcal que siembran su propio agave, la mayoría lo compra a los campesinos. El mezcal y su producción están íntimamente ligados a las complejas tradiciones y costumbres de la cultura popular. una festividad sin mezcal es inconcebible. el mezcal es “el agüita que hace hablar” y como dice el refrán popular... “para todo mal mezcal y para todo bien... ¡también!”.
